Eficiencia hídrica en Sistemas de Riego

La eficiencia hídrica es el conjunto de técnicas que encaminan a la instalación de riego de un jardín a consumir de forma razonable el agua que se utiliza en el riego.

Con frecuencia, en nuestros jardines te encuentras instalaciones en lo único que se consigue es tirar el agua al jardín, y digo bien tirar, por dos motivos fundamentalmente, porque se aporta el agua sin ninguna de uniformidad, ni por supuesto control ninguno de consumo de agua, el autentico oro líquido. Es decir, en multitud de jardines, el sistema de riego lo único que persigue es que salga agua por los aspersores o difusores y le parezca al propietario, visitante, o cualquier persona que pase por allí que se está regando.

Un recordatorio, regar es la técnica de jardinería que consiste en aportar el agua que necesita la planta para su desarrollo y crecimiento, en definitiva para que viva de una forma saludable.

En los sistemas de riego actuales no podemos conformarnos con tirar el agua al jardín de cualquier manera, debemos perseguir una mayor perfección.

Es conocido por todos, que el mejor sistema de riego es la lluvia, sobre todo en cuanto a uniformidad. Pues bien, las técnicas de eficiencia hídrica son las técnicas que permiten que un sistema de riego se parezca en su aplicación a la lluvia, pero además ajustando a la dosis necesaria de requerimientos hídricos que tiene una plantación.

Así pues, un Sistema de Riego que esté diseñado bajo los criterios de eficiencia hídrica, deberá:

  • Aplicar el agua de forma uniforme.
  • Aplicar la cantidad exacta que requieren las plantas.

Respecto al primer apartado, la uniformidad, hay que señalar varios aspectos a tener en cuenta, los más importantes son:

  • Buscar una buena cobertura entre los emisores de riego.
  • Adecuar la instalación para que estos trabajen a la presión óptima de trabajo.
  • Asegurarnos de que se instala la tobera adecuada en cada uno de los emisores, para que su pluviometría sea proporcional al ángulo de cobertura de riego que tiene.
  • Si existen desniveles en el jardín, asegurarnos en tener en cuenta dichas pendientes en la situación de los emisores.
  • Realizando una buena regulación de cada emisor en la puesta en funcionamiento.

Proyectando un sistema de riego siguiendo estas sencillas reglas, se conseguirá un sistema de riego con una elevada uniformidad de riego, lo cual se verá recompensado en un crecimiento vegetal equilibrado, un alto nivel de nascencia y establecimiento en jardines de nueva construcción, evitaremos zonas encharcadas-secas según el caso,…

En cuanto al siguiente gran concepto de la eficiencia hídrica, la aportación de la dosis adecuada, hay varios criterios que se pueden tener en cuenta a la hora de diseñar la instalación de riego, los más importantes son:

  • Dividir el jardín en todas las hidrozonas necesarias, y sectorizarlas por separado, aunque suponga un incremento de sectores teóricos de riego (es una inversión rápidamente recuperable. Precio instalación vs Precio Consumo de agua)
  • Elegir un sistema de automatización adecuado a cada circunstancia, en general, siempre es más adecuado una automatización centralizada.
  • Proyectar la instalación de sensores de control climático, como pluviómetros, sensores de viento, sensores de ETP,…
  • Ajustar los tiempos de riego, a las necesidades de cada hidrozona, de forma semanal.
  • Proyectar mecanismos que eviten malgastar el agua al producirse roturas en la red.
  • Incluir en el proyecto mecanismos que eviten las escorrentías en las zonas de pendientes.
  • Si es posible, diseñar un sistema de aprovechamiento del agua de lluvia.

Todas estas medidas, se verán reflejadas en la factura de agua del jardín, y por otro lado, en tu conciencia ecológica.

En este artículo os he señalado, los criterios más importantes a seguir a la hora de diseñar un buen sistema de riego en relación a su eficiencia hídrica, pero no hay que olvidar que todas estas medidas deben conservarse a lo largo de la vida de la instalación, por lo que debe existir un correcto mantenimiento de la red.

Una última reflexión, si todos estamos concienciados de que el agua es un recurso escaso y evitamos malgastarlo en nuestra vida personal, recordemos que el uso agrícola y/o jardinero supone aproximadamente el 70% frente al 8% del consumo domestico, con lo que para cuidar de este recurso escaso hay que prestar atención a este tipo de prácticas.

Por último, si te ha gustado el artículo y te ha parecido interesante, ayúdanos a su divulgación y compártelo con tus contactos por mail o mediante el uso de tu red social. Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *