Ahorra agua con riego por goteo subterráneo

Riego por goteo subterráneo

Sistemas subterráneos de riego por goteo enterrado

¿Estás buscando información sobre sistemas de riego automático de tuberías enterradas con aspersores o difusores?

Aspersores y difusores

Si quieres transformar tu sistema de riego de aspersores de superficie por un sistema que oculte las tuberías, disponemos de toda la información y los materiales que necesitas. 

¿Por qué ahorras agua con un sistema de goteo enterrado?

Uno de los mayores retos en cualquier sistema de riego es conseguir la máxima eficiencia posible con el objetivo de ahorrar la máxima cantidad de agua y dinero.

Una buena parte del agua que se pierde se produce por evaporación. En el caso de los sistemas de riego aéreos como los aspersores y difusores, el agua arrojada al aire sufre cierta evaporación antes de caer (y otra parte se la lleva el viento).

Con el goteo, la evaporación es menor pero aún así es significativa. Además, en terrenos con fuertes pendientes puede haber cierta pérdida por escorrentía (que el agua fluya sobre la superficie antes de colarse bajo tierra).

Efecto del viento en el riego

Gran evaporación en sistemas de riego aéreo

Un sistema de goteo subterráneo consiste en enterrar las tuberías portagoteros a una profundidad que puede oscilar entre los 10 y los 50 cm (depende de lo que se vaya a regar) de tal manera que todo el aporte de agua se realiza bajo tierra.

Cada gotero formará un bulbo húmedo (una zona con alta humedad) que no llegará a la superficie. Para evitar la aparición de problemas con las raíces, los riegos deben durar lo suficiente como para que los bulbos húmedos lleguen a unirse formando una franja húmeda.

Al aportar el agua de forma subterránea se consiguen los siguientes beneficios:

  • Reducción drástica de las pérdidas por evaporación
  • Reducción a cero de las pérdidas por escorrentía
  • No aparecen cárcavas en la superficie
  • Aporte del agua en la zona radicular de las plantas
  • Mayor uniformidad en la cantidad de agua en el suelo, en contraposición con las grandes oscilaciones que hay en sistemas de riego aéreo
  • Se pueden realizar labores sobre el terreno sin tener que retirar el sistema de riego, como escardas, labrado, escarificados, etc
  • En ocasiones hay en la zona a regar cierto tránsito de vehículos. Quizás una esquina con su aspersor sea pisada alguna vez por la rueda de un vehículo, o las tuberías de goteo sean aplastadas. No están diseñados para soportar ese peso. Un sistema enterrado tendrá un mejor comportamiento al paso de vehículos.

Problemas e inconvenientes de un sistema de riego por goteo enterrado

Aunque un sistema de riego por goteo subterráneo tiene muchas ventajas, también presenta algunos inconvenientes que debes conocer:

  • La instalación es más cara. Es necesario realizar zanjas para el enterrado y los materiales son más caros
  • No se puede observar a simple vista el correcto funcionamiento del riego. Si un gotero se obstruye, no es rápido darse cuenta.
  • Las raíces tienen tendencia a meterse en los agujeros de los goteros, obstruyéndolos.
  • Se necesita un buen sistema de filtrado para evitar que los goteros se obstruyan. Esto también pasa con los goteros en superficie, pero aquí la sustitución es problemática y costosa
  • Con aguas duras se necesita inyectar en el sistema un producto que desincruste los depósitos de sales que llegaría a obstruir el gotero. Nuevamente esto también ocurre en el caso de goteros en superficie
  • El sistema de raíces de las plantas tiene una distribución peor ya que se concentran en los puntos de salida de agua, especialmente si no se consigue crear una franja húmeda. Esto reduce su agarre y puede ser un problema en árboles
  • La capacidad de absorción de las plantas se reduce. No puede aprovechar el agua de lluvia con la misma eficiencia dado que sus raíces están concentradas en unos pocos puntos.

Utilizar tuberías preparadas para su uso enterrado. Por un lado, debe soportar el peso de la tierra que tiene encima por lo que se requiere que tenga cierta resistencia mecánica al aplastamiento. Por otro lado, los goteros deben disponer de un sistema para evitar que las raíces entren en él y lo obstruyan.

Hay diversos  métodos para evitar éste inconveniente, que pasan  por el uso puntual de productos en el agua de riego para evitar el desarrollo de las raíces o el propio gotero tiene el producto o un sistema físico que impide el acceso de las raíces.

Instalación de riego por goteo subterráneo para árboles y arbustos

El concepto no varía demasiado con respecto a un sistema de goteo en superficie. Se trata de aportar el agua que requieran las plantas de forma lenta y optimizada. No se trata de crear puntos de agua para que las raíces se muevan hasta allí sino  crear un área húmeda que cubra la masa radicular de las plantas.

El número de goteros por planta depende de varios factores:

  • Caudal del gotero. Los más habituales son los de 2 litros por minuto
  • Requerimientos hídricos de las plantas
  • Tipo de terreno a regar. No es lo mismo regar en un suelo arcilloso que en un suelo arenoso
  • La exposición solar y el tipo de clima

Para realizar la instalación, recomendamos la utilización de tubería de goteo diseñada para el riego subterráneo. Esto evita el aplastamiento de la tubería por el peso de la tierra y la obstrucción de los goteros por raíces.

La profundidad a la que se debe dejar las tuberías portagoteros está entre los 10 y los 50 cm. Se utilizará casi de forma superficial con plantas que tengan un escaso desarrollo radicular, como la flor de temporada o plantas rastreras. Para árboles y arbustos suele colocarse a unos 30 o 35 cm de profundidad.

En olivar, la profundidad habitual es de 35 cm. La disposición dependerá del marco de plantación.

Los sistemas de riego por goteo son muy sensibles a las obstrucciones. En el caso de riegos enterrados, cualquier obturación tarda un tiempo en detectarse y requerirá bastante trabajo el acceso hasta el gotero afectado.

Por ello, para que la instalación tenga una vida útil más larga y evitar estos inconvenientes, se instalan dos componentes imprescindibles en los sistemas subterráneos de goteo: 

  • Sistema de filtración de agua en la entrada del sector de goteo. Recomendamos la colocación de un sistema de filtración doble (filtro de malla + filtro de anillas) que proteja toda la instalación
  • Instalación de válvulas de ventosa que faciliten la entrada de aire en las tuberías de goteo enterradas. Esto evitará la succión por parte de los goteros cuando acabe el ciclo de riego, impidiendo así la entrada de partículas que puedan obstruirlos.

En cuanto a las electroválvulas, programador y resto de equipamiento, no hay variación con respecto a una instalación de superficie.

Cómo hacer un sistema de riego por goteo enterrado para césped

Contrariamente a lo que pudiéramos pensar, el riego por goteo enterrado en césped tiene aún más ventajas que el riego para árboles y arbustos. Al ahorro de agua podemos añadir:

  • El césped está disponible en cualquier momento, ya que no hay aspersores en funcionamiento. En el caso de praderas con uso frecuente y continuado (como por ejemplo en las cercanías de las piscinas), se puede regar mientras hay personas sobre él.
  • Menor transmisión de enfermedades. El agua al estancarse sobre el césped puede ejercer de elemento transmisor de enfermedades entre unas plantas y otras. Esto no ocurre con el riego enterrado.
  • Se evita el vandalismo que en ciertas zonas es un quebradero de cabeza. La reposición de aspersores y difusores se lleva una cantidad nada desdeñable del presupuesto de mantenimiento. Nada de eso es necesario con un sistema totalmente enterrado.
  • Los sistemas de riego basados en la aspersión tienen tendencia a mojar áreas no necesarias por la propia configuración del mecanismo de distribución de agua. Con un sistema de riego enterrado el agua está donde tiene que estar, y no en caminos, bancos, farolas, calles, etc.
  • Zonas con grandes pendientes requieren un estudio importante para lograr la máxima uniformidad en el riego con aspersores. Y aún así siempre hay cierta pérdida de agua inevitable. Un sistema de riego enterrado se adapta bien a los desniveles, siempre que se utilicen las válvulas de retención adecuadas para conseguir una buena uniformidad.

Para el césped se realiza una malla de riego con tubería portagoteros formando líneas a lo largo de toda la zona de césped. La distancia entre goteros recomendada es de 30 cm.

En cuanto a la distancia entre líneas, depende del tipo de suelo. En el caso de suelos arenosos o normales, se recomienda que la distancia sea también de 30 cm, de tal forma que se formará un marco rectangular de 30x30. En el caso de suelos arcillosos, se puede espaciar las líneas a 45 cm.

La profundidad debe ser la suficiente para evitar que las tuberías se dañen durante las labores de mantenimiento. Teniendo en cuenta que el escarificado introduce unas cuchillas de 10 cm, la profundidad recomendada es de 15 cm.

Aunque algunos instaladores colocan el sistema riego por goteo directamente bajo el tepe, la profundidad de ésta manera es insuficiente para realizar un escarificado.

Problemas al hacer un riego por goteo subterráneo casero

Si has decidido que vas a realizar un sistema de riego por goteo subterráneo, enhorabuena. Vas a obtener un buen sistema de riego con una alta eficiencia. Estos son los fallos más habituales en los que se suele caer, para que los tengas en cuenta:

  1. 1
    No se entierra a suficiente profundidad las líneas de goteo. Y luego terminan dañadas por una azada, escarificadora...
  2. 2
    La tubería portagoteros es inadecuada. No sirve la tubería de 16 con gotero integrado habitual. Corre el riesgo de aplastarse por el peso o que termine rompiéndose. Y los goteros han de ser autocompensantes; al fin y al cabo estamos buscando uniformidad en el riego.
  3. 3
    No se utiliza ningún sistema de filtración de agua antes de las tuberías portagoteros. Da igual lo limpia que parezca el agua, necesitas un filtro de anillas de 120 mesh que prolongue la vida útil de tu instalación.
  4. 4
    Utilizar tubería portagoteros que no cuenta con ningún medio para evitar la entrada de raíces. También existe la posibilidad de colocar un sistema que introduzca en el sistema un producto antiraíces.
  5. 5
    No instalar una válvula de ventosa que introduzca aire en la instalación para evitar la succión de los goteros tras el riego.
  6. 6
    Separar demasiado las líneas de riego (especialmente en el césped). Esto provocará crecimiento desigual del césped y además hará que riegues más tiempo del necesario para compensar la pérdida de uniformaidad, perdiendo mucha agua en profundidad.

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